Choferes expresaron su molestia por la mala calidad de la gasolina que se comercializa en el país, señalando que el combustible estaría provocando daños frecuentes en los motores y elevando los costos de reparación. Como medida de protesta y advertencia, varios optaron por vaciar los tanques de sus vehículos para evitar mayores perjuicios.

Los transportistas denunciaron que, pese al incremento del precio, el combustible que reciben presenta deficiencias que afectan directamente el funcionamiento de sus unidades. Aseguran que las fallas mecánicas se han vuelto recurrentes y que los gastos en mantenimiento se han disparado, poniendo en riesgo su principal fuente de ingresos.

“Pagamos más por un producto de peor calidad”, reclamaron, al advertir que la gasolina distribuida por el Estado estaría ocasionando daños irreversibles en los sistemas de inyección y motores. Según los choferes, los problemas no distinguen entre vehículos nuevos o antiguos.

El sector exige una respuesta inmediata de las autoridades competentes, así como controles técnicos que garanticen la calidad del combustible. De no existir soluciones, advirtieron que las medidas de protesta podrían radicalizarse en los próximos días.