Los talleres de motocicletas del departamento reportan un aumento significativo de vehículos que llegan con fallas mecánicas, atribuibles, según los mecánicos, a la baja calidad del combustible disponible en el mercado. El problema afecta tanto a motos nuevas como usadas y se evidencia principalmente en la acumulación de residuos en las válvulas, lo que compromete el funcionamiento del motor y reduce su durabilidad.

“Estamos recibiendo hasta cuatro o cinco motos por mecánico cada día, algunas recién compradas y otras usadas, todas con problemas por la gasolina que está muy mala”, afirmó un técnico consultado. Explicó que el combustible genera depósitos de “carbonilla” en las recámaras de las válvulas, formando una especie de melaza que obliga a limpiezas constantes para evitar daños mayores.

El costo de una reparación básica oscila entre 200 y 300 bolivianos, pero los mecánicos advierten que si los motociclistas continúan usando el combustible actual, los arreglos podrían no durar más de mes y medio.

Otro especialista señaló que la situación es más grave de lo que aparenta. “Estamos recibiendo motos con apenas dos o tres semanas de uso y ya presentan válvulas dobladas. Esto no solo es un riesgo mecánico, sino también económico para los propietarios”, alertó.

Los talleres hacen un llamado a los usuarios a revisar con frecuencia sus vehículos y a exigir combustible de calidad para prevenir daños prematuros en los motores. Mientras tanto, la comunidad motociclista enfrenta la incertidumbre de mantener sus motos en funcionamiento frente a la constante llegada de combustible defectuoso.

FUENTE: RED DTV