La verdadera felicidad no se consigue con cargos, dinero ni privilegios, sino a través de la honestidad y la fe, recordó monseñor Sergio Leigue durante su mensaje en Santa Cruz.

El arzobispo advirtió que quienes buscan la felicidad en el poder se equivocan: “Cuando el poder se termina, esa alegría se derrumba”, afirmó, invitando a encontrar la plenitud en valores duraderos.

Leigue resaltó que Jesús vivió al lado de los pobres, los marginados y quienes eran ignorados por la sociedad, y en ellos descubrió una fe sincera. “Mantener viva esa fe es el camino para hallar la felicidad que todos anhelamos”, subrayó, reforzando la importancia de vivir el Evangelio en servicio a los más necesitados.