SANTA CRUZ DE LA SIERRA – En un discurso histórico pronunciado ante autoridades departamentales, judiciales y productivas, el presidente del Estado Plurinacional, Rodrigo Paz, declaró el fin de la complicidad estatal con el tráfico ilegal de tierras. El mandatario definió este momento como un «acto fundacional» para desmantelar un sistema de corrupción que ha imperado durante las últimas dos décadas.

El presidente Paz fue enfático al señalar que el Estado boliviano dejará de ser un espacio para la delincuencia organizada. «Este es un año de ordenar la casa. La patria no puede seguir siendo de la corrupción ni de los maleantes que han causado tanto daño», afirmó, refiriéndose a las mafias que operan bajo el amparo de la violencia y la toma ilegal de predios productivos.

En un gesto de unidad institucional, el presidente reconoció el liderazgo del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y validó el plan para frenar los avasallamientos, factor identificado como detonante de los incendios forestales de los últimos años. Paz aseguró que los ministerios de Gobierno y Defensa, junto a la Policía Boliviana, están desplegados para garantizar el cumplimiento de la ley y proteger a quienes producen en el departamento.

El mandatario lamentó que la corrupción haya escalado a niveles de agresión física y humillación contra la prensa y las fuerzas del orden. «Defender lo correcto volverá a ser lo correcto», sentenció, al asegurar que se devolverá la dignidad a las instituciones encargadas de la seguridad ciudadana y la administración agraria.

Con este encuentro, el Gobierno nacional y la Gobernación de Santa Cruz cierran filas en una agenda común para garantizar la seguridad jurídica, la paz social y el respeto irrestricto a la propiedad privada.