
ANDALUCÍA, ESPAÑA – La comunidad boliviana en el exterior se encuentra en vilo tras el trágico descarrilamiento de trenes ocurrido en el sur de España, que hasta la mañana de este martes ya suma 41 víctimas fatales. Entre la incertidumbre, familiares buscan desesperadamente a Víctor Terán, un ciudadano boliviano de 52 años que viajaba en uno de los ferrocarriles siniestrados.
El gobierno regional andaluz confirmó el hallazgo de un nuevo cuerpo entre los restos metálicos, elevando la cifra oficial de muertos a 41. Mientras las labores de rescate continúan, la familia de Terán permanece en las inmediaciones del lugar y en centros hospitalarios esperando noticias.
“Estamos a la espera de que nos den una respuesta, de lo que sea”, declaró Yamilei Sevilla, cuñada del desaparecido, en una entrevista internacional, reflejando la angustia que viven los parientes del compatriota.
Osiris, esposa de Víctor, se aferra a la esperanza a pesar de la magnitud de la catástrofe. En declaraciones a medios, manifestó que su fe permanece intacta y confía en que su esposo pueda ser hallado con vida entre los sobrevivientes que aún no han sido identificados en las listas oficiales.
“No pierdo la fe de que todavía esté respirando y luchando a que lleguen por él”, señaló conmovida, mientras las autoridades locales trabajan en la difícil tarea de identificación de los restos y el balance de heridos.
El accidente se ha convertido en una de las peores tragedias ferroviarias de la región en los últimos años. Equipos de emergencia españoles y cuerpos consulares se encuentran coordinando para brindar asistencia a las familias de los pasajeros extranjeros, mientras se investigan las causas que provocaron el descarrilamiento de las unidades.







