
La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores por parte de Estados Unidos ha generado un fuerte debate en Brasil, evidenciando la profunda polarización política del país.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó la operación militar como un “cruce de línea inaceptable” y un “precedente extremadamente peligroso para la comunidad internacional”. En un comunicado difundido este sábado, Lula afirmó que los bombardeos ejecutados en Caracas y otras zonas del país constituyen una “afrenta gravísima a la soberanía” de Venezuela y recordaron “los peores momentos de la intervención en América Latina”.
Lula llamó a la comunidad internacional, y en particular a la ONU, a responder de forma enérgica y reafirmó que Brasil mantiene su disposición para promover “el diálogo y la cooperación”, advirtiendo sobre el riesgo de un mundo donde “la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo”.
En contraste, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y precandidato presidencial, celebró la captura de Maduro como “el inicio de la liberación del pueblo venezolano”. En redes sociales, criticó a quienes defienden la soberanía de Venezuela y señaló que el país “no era soberano” debido al régimen represor del chavismo.
Flávio y el exdiputado Eduardo Bolsonaro, actualmente en Estados Unidos, también vincularon la captura de Maduro con la supuesta caída del Foro de São Paulo, al que consideran un instrumento de la izquierda regional, responsabilizando a Lula, al presidente colombiano Gustavo Petro y a otros líderes del bloque.
La crisis venezolana vuelve a colocar a Brasil en el centro del debate político, a menos de un año de las elecciones presidenciales, con posiciones diametralmente opuestas entre la izquierda y la derecha sobre cómo abordar la situación en Caracas. Durante la presidencia de Jair Bolsonaro, las relaciones diplomáticas con Venezuela se redujeron al mínimo; Lula, en cambio, buscó restablecer el diálogo, aunque los resultados electorales recientes provocaron un distanciamiento.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó que Maduro y Cilia Flores se encuentran detenidos en el buque anfibio USS Iwo Jima y serán trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, en lo que marca un nuevo capítulo de alta tensión en la región.







