La Asociación de Surtidores de Bolivia (ASOSUR) se declaró en estado de emergencia ante la nueva normativa que regula la venta de diésel, la cual, según la entidad, asfixia la comercialización y complica el abastecimiento. La organización pidió al gobierno revisar la norma y garantizar políticas coherentes y coordinadas que faciliten la operación del sector.

Normativa cuestionada
El conflicto se centra en la Resolución Administrativa RAN-ANH-DJ-UGJN N° 0025/2025, emitida por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). La resolución establece nuevos requisitos para usuarios directos de diésel, incluyendo:

  • Registro obligatorio en plataforma digital
  • Declaración jurada previa
  • Suministro limitado a tres estaciones de servicio
  • Límite de 1.200 litros por carguío

Según ASOSUR, estas disposiciones contradicen el Decreto Supremo 4910, que permite comercializar hasta 5.000 litros al mes, afectando directamente la operación normal de surtidores y transportistas.

Otras preocupaciones del sector
La asociación también advirtió que la norma:

  • No toma en cuenta el precio internacional del combustible
  • No define claramente el manejo del crédito fiscal 70/30
  • Omite la regulación para la venta en bidones, práctica común en algunas regiones

ASOSUR afirmó que estas restricciones generan incertidumbre y dificultades logísticas, afectando a productores, transportistas y usuarios finales.

Exigencias
La entidad pidió al gobierno modificar la resolución y establecer un marco regulatorio que permita:

  • Abastecimiento continuo y seguro
  • Libre comercialización de combustibles
  • Operación eficiente del sector

Con esta declaración, ASOSUR advierte que mantendrá medidas de seguimiento a la normativa vigente hasta que se implementen los cambios necesarios.