
Tras cuatro días de trabajo, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que logró controlar la fuga de gas licuado y reparar el oleoducto OSSA 1, afectado por los recientes deslizamientos e inundaciones en Samaipata, Santa Cruz.
Según el comunicado de la subsidiaria YPFB Transporte, las labores de control de la fuga finalizaron el 19 de noviembre a las 17:45, mientras que la reparación del oleoducto concluyó a las 04:00 del viernes siguiente. La empresa destacó que la situación, que representaba un riesgo significativo, fue atendida con máxima rigurosidad y profesionalismo.
La fuga generó preocupación en la población de Samaipata, ya golpeada por fenómenos climáticos recientes. Sin embargo, la acción coordinada de autoridades locales, vecinos y equipos especializados de YPFB permitió contener el área afectada, reparar la anomalía, estabilizar el sistema y aplicar medidas preventivas para garantizar la integridad del ducto, evitando impactos sobre la vida y el medio ambiente.
“Las tareas se ejecutaron en condiciones geográficas y climáticas complejas, lo que demandó soluciones técnicas avanzadas y un esfuerzo adicional de nuestros equipos”, señaló la petrolera estatal.
La situación en Samaipata se ha ido normalizando, gracias a la interrupción de las lluvias y al apoyo de la Gobernación de Santa Cruz, el Gobierno central y el Comité Pro Santa Cruz, que enviaron recursos, donaciones y equipos de ayuda a la población afectada.
YPFB Transporte reiteró su compromiso con la seguridad, la transparencia y la continuidad del servicio, agradeciendo la comprensión y confianza de la ciudadanía.







