Luego de la difusión de los resultados preliminares del Sistema de Resultados Electorales (SIREPRE), que dieron como ganadores al binomio Rodrigo Paz y Edman Lara del Partido Demócrata Cristiano (PDC), varias ciudades bolivianas vivieron manifestaciones y momentos de tensión.

En Santa Cruz, simpatizantes de Alianza Libre se congregaron en El Cristo Redentor y la Plaza 24 de Septiembre, exigiendo una auditoría internacional del recuento de votos. Los manifestantes señalaron como irregular el breve corte de energía que el Serecí registró antes de entregar los resultados preliminares. Durante la protesta se quemaron banderas del PDC como símbolo de rechazo.

En Cochabamba, grupos de ciudadanos marcharon hacia la Plaza Cala Cala, gritando consignas de “¡fraude!” y reclamando la revisión de las actas digitalizadas, pese a que el TSE reiteró que el SIREPRE no tiene valor legal y que el cómputo oficial continúa en curso.

En Oruro, la tensión se incrementó cuando una caravana de seguidores del PDC fue interceptada por simpatizantes de Libre en la Plaza Castro de Padilla, generando empujones, insultos y lanzamiento de objetos. La policía intervino para dispersar a los grupos, mientras que a pocas cuadras ciudadanos celebraban la victoria de Paz. Reportes en redes sociales indicaron que un ciudadano resultó herido en la cabeza.

En Sucre, la Plaza 25 de Mayo fue escenario de protestas, con manifestantes quemando banderas del PDC y marchando hacia el edificio del TED, exigiendo la revisión de actas y la presencia de observadores internacionales.

El director nacional del Serecí, David Dávila, aclaró que el recuento de las imágenes de las actas no presentó incidentes significativos y que el corte de energía fue resuelto con un generador. Las autoridades policiales desplegaron operativos de vigilancia en las principales ciudades para evitar que las protestas escalen.

Analistas políticos destacan que los resultados preliminares reflejan una Bolivia dividida: Libre predominó en las capitales, mientras que el PDC obtuvo mayores apoyos en provincias y municipios intermedios.

A pesar de los amagues de enfrentamientos y las manifestaciones, el cómputo oficial continúa en curso, y se espera que el gobierno entrante busque la reconciliación nacional y la atención de las preocupaciones ciudadanas en un contexto de alta polarización política y crisis económica.