El caso por las presuntas irregularidades en la construcción de la planta procesadora de papa en El Alto sumó un nuevo capítulo. La madrugada del jueves, el juez 11º de Instrucción en lo Penal, Hugo Huacani, determinó otorgar detención domiciliaria y una fianza de 50.000 bolivianos al exgerente de Emapa, Franklin Flores, y a la exfiscal de obras, Daniela Arancibia Domínguez.

La decisión se asumió después de una extensa audiencia de más de nueve horas, en la que la Fiscalía y el Ministerio de Justicia expusieron indicios de sobreprecio, contratos modificados de manera irregular y un incremento patrimonial no justificado de los procesados. Pese a ello, la defensa logró que se apliquen medidas sustitutivas, lo que generó reclamos de las instituciones acusadoras.

La planta cuestionada

La obra fue inaugurada el 20 de septiembre de 2024 por el presidente Luis Arce, quien destacó una inversión de 162 millones de bolivianos. Sin embargo, documentos oficiales del contrato fijan el costo en 148,2 millones, una diferencia de 13,7 millones.

El proyecto, lejos de funcionar, fue denunciado como un “elefante blanco”. En marzo de este año, la activista María Galindo mostró que la planta permanecía cerrada y sin producción, pese a haber contratado a 64 trabajadores para operar en dos turnos.

Patrimonios bajo la lupa

Las investigaciones de la Unidad de Transparencia detectaron un incremento patrimonial no justificado en Flores, Arancibia y el exadministrador de Emapa, Marvel Javier Vargas Ortiz, también procesado en este caso.

Marvel Vargas: Con un salario de 10.936 bolivianos, declaró una casa y cuatro vehículos. Sus nueve cuentas bancarias reflejaron depósitos por 1,49 millones de bolivianos, más de un millón por encima de lo que pudo haber acumulado legalmente.

Franklin Flores: Con un salario de 14.255 bolivianos, acumuló en sus cuentas 929.635 bolivianos, cuando solo pudo haber ahorrado 687.730. Entre 2022 y 2025 recibió 209.150 bolivianos en depósitos de al menos 13 funcionarios de Emapa, incluidos otros investigados.

Daniela Arancibia: Manejó cuatro cuentas bancarias en las que se detectaron depósitos por 654.000 bolivianos en el mismo periodo, pese a que sus ingresos no coincidían con esos montos. Al momento de la investigación, sus cuentas apenas registraban 15 bolivianos.

Más denuncias y repercusiones

Flores no solo es investigado por el caso de la planta. También se lo acusa de haber beneficiado con contratos a un dirigente de panificadores y de haber comprado productos a uno de los hijos del presidente Arce, por un monto que ronda los 24 millones de bolivianos.

El diputado opositor Enrique Urquidi (CC) calificó la situación como parte de una “organización criminal” que habría operado desde Emapa. Mientras tanto, el legislador oficialista Héctor Arce (ala evista) exigió que se indague sin privilegios los vínculos con el entorno presidencial.

Próximos pasos

La Fiscalía adelantó que citará a más de 20 funcionarios para ampliar las investigaciones. Por ahora, Flores y Arancibia enfrentarán el proceso bajo arresto domiciliario, acusados de incumplimiento de deberes, conducta antieconómica y enriquecimiento ilícito.