Los hospitales de Santa Cruz amanecieron este miércoles con la atención suspendida debido a un paro de 48 horas del personal de salud. Los trabajadores exigen el pago completo del bono de vacunación, retroactivos pendientes, el bono del 4 de julio y tres meses de salarios adeudados por la Alcaldía.

La medida, que se extenderá hasta el jueves 2 de octubre, ha generado dificultades para la población que debía acudir a los centros de salud. Aunque las áreas de emergencia siguen operando, la saturación es evidente: pacientes en camillas ocupan los pasillos de ingreso, reflejando la falta de espacio y recursos para atender la demanda.

Los profesionales del sector advierten que si no se cumplen los pagos pendientes, más de 5.000 trabajadores podrían quedar sin contrato en noviembre, lo que pondría en riesgo la atención en hospitales de primer y segundo nivel.

Esther Ortuste, trabajadora de salud, señaló que “la Alcaldía aún no ha informado fechas para pagar los sueldos de agosto y septiembre, y 22 contratos siguen pendientes desde hace cinco meses, situación que amenaza con dejar hospitales sin personal desde diciembre”.

El paro evidencia la tensión entre las autoridades municipales y los profesionales sanitarios, mientras la ciudad enfrenta la difícil situación de mantener la atención médica en medio de la medida de presión.