
La Asociación Departamental de Propietarios de Estaciones de Servicio de Combustibles Derivados de Hidrocarburos (Asosur) se ha deslindado de cualquier responsabilidad frente a las denuncias sobre la supuesta mala calidad del combustible que se comercializa en el país.
Según la entidad, las estaciones de servicio no producen ni almacenan los carburantes, sino que solo los distribuyen en los volúmenes asignados por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), responsable de la importación, transporte, mezcla, control y comercialización mayorista del producto.
Asosur indicó que, según la normativa vigente, todas las plantas de almacenaje de hidrocarburos deben entregar un certificado de calidad al momento de suministrar combustible a las estaciones de servicio. Sin embargo, denunció que YPFB no estaría cumpliendo con esta obligación, situación que ha generado preocupación entre conductores y mecánicos, quienes reportan daños en los vehículos atribuidos a la presunta baja calidad del combustible.
Frente a estos hechos, la asociación exhortó a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) a reforzar la fiscalización, asegurando no solo un abastecimiento oportuno e ininterrumpido, sino también la garantía de calidad del combustible entregado a los surtidores.
Por su parte, la ANH aseguró que realiza controles en más de 160 estaciones de servicio y plantas de almacenaje en todo el país para verificar la calidad del combustible que llega al consumidor final. La institución también recomendó a la población abastecerse únicamente en estaciones autorizadas, evitando la compra de carburantes en lugares informales.
Mientras tanto, choferes y mecánicos continúan exigiendo respuestas y soluciones de las autoridades competentes para garantizar la calidad del combustible y prevenir posibles daños a los usuarios.







