
El proyecto de ley presentado por el senador del MAS, Pedro Benjamín Vargas, que propone suspender a los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y extender el mandato de autoridades gubernamentales, ha encendido las alarmas en la política nacional. La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, señaló que la iniciativa podría poner en riesgo la estabilidad democrática y la paz social.
Prada explicó que la propuesta busca modificar de manera indirecta las reglas del proceso electoral y abrir la posibilidad de habilitar a candidatos actualmente inhabilitados, en clara referencia al expresidente Evo Morales. La ministra advirtió que un debate apresurado sobre este proyecto podría generar incertidumbre antes de la segunda vuelta electoral del 19 de octubre y la transferencia de mando prevista para el 8 de noviembre.
El analista político Marcelo Silva consideró que la iniciativa representa un intento de interferencia política en el proceso electoral, con fines estratégicos del MAS, y la calificó como un proyecto sin sustento jurídico. Silva afirmó que acciones de este tipo pueden afectar la credibilidad de las instituciones y generar tensiones innecesarias en el país.
Por su parte, el senador del MAS Miguel Rejas confirmó que la propuesta está bajo revisión en la Comisión de Justicia Plural del Senado y subrayó que aún no existe consenso ni acuerdo sobre su contenido. La iniciativa será tratada posteriormente en la Comisión de Constitución, mientras políticos y expertos alertan sobre las posibles repercusiones en la campaña y el balotaje.
El proyecto ha reavivado el debate sobre la independencia del TSE y la seguridad jurídica del proceso electoral, consolidándose como uno de los temas políticos más controversiales de la agenda parlamentaria en las próximas semanas.







