
La madrugada del sábado, la ciudad brasileña de Santa Rita do Pardo fue escenario de un caso de tráfico internacional de drogas con desenlace fatal. Miguelina Puya Janko, una joven boliviana de 25 años oriunda de Chuquisaca, perdió la vida dentro de un autobús turístico luego de que una de las 78 cápsulas de cocaína que llevaba ingeridas en el estómago se rompiera, provocándole una sobredosis fulminante.
De acuerdo con el medio local Cenário MS, el vehículo circulaba por la carretera MS-040, a unos 245 kilómetros de Campo Grande, cuando la pasajera comenzó a sufrir convulsiones y un intenso cuadro de malestar. El conductor intentó dirigirse hacia la zona urbana para buscar asistencia, pero un reventón de llanta retrasó el arribo. Testigos relataron que la mujer sudaba de manera profusa y perdió sus signos vitales en cuestión de minutos.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Forense de Bataguassu (IML), donde se confirmó la presencia de 995 gramos de cocaína distribuidos en 78 cápsulas. La rotura de una de ellas habría desencadenado la intoxicación mortal.
Las autoridades policiales brasileñas abrieron una investigación por tráfico internacional de drogas con resultado de muerte. Paralelamente, buscan establecer la red de reclutadores que habría captado a la joven, quien se trasladaba de Corumbá hacia São Paulo y estaba a siete días de cumplir 26 años.
El caso refleja los riesgos extremos del transporte de droga bajo la modalidad de “mulas humanas”, que continúa siendo empleado por organizaciones criminales para el traslado de estupefacientes en la región fronteriza.







