
Organismos internacionales de derechos humanos encendieron las alertas tras las recientes decisiones judiciales que dejaron sin efecto los procesos contra policías y militares vinculados a las masacres de Senkata y Sacaba, registradas en 2019.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos expresaron su inquietud al considerar que estas resoluciones, emitidas en El Alto y Sacaba y posteriormente confirmadas en La Paz, ponen en riesgo el acceso a la justicia y pueden abrir la puerta a la impunidad.
Ambas instancias recordaron que el Estado boliviano tiene compromisos internacionales de investigar y sancionar las violaciones de derechos humanos. Informes previos del GIEI y de la propia ONU establecieron que en los operativos de seguridad se utilizó fuerza excesiva, con saldo de al menos 20 personas muertas y decenas de heridos.
Las instituciones internacionales exhortaron a las autoridades nacionales a garantizar procesos independientes, rápidos y libres de interferencias, así como a asegurar verdad y reparación para las víctimas y sus familias.







