
Bajo estrictas medidas de seguridad, el exministro de Gobierno Arturo Murillo fue trasladado este jueves a la ciudad de La Paz, donde deberá comparecer ante la justicia boliviana por diversos procesos penales vinculados a su gestión durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez.
Murillo aterrizó en el aeropuerto internacional de El Alto en horas de la tarde, procedente de Santa Cruz. A su llegada, fue sometido a un examen médico de rutina antes de ser conducido por efectivos policiales hasta las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), donde permanece bajo resguardo a la espera de su audiencia de medidas cautelares.
El exministro enfrenta un total de 15 procesos penales en el país, entre ellos dos con sentencia ejecutoriada.
El retorno de Murillo ha reavivado el debate político en Bolivia. Para el Gobierno, su presencia en el país representa una oportunidad para cerrar un capítulo de impunidad. Desde el oficialismo se insiste en que deberá responder por los actos cometidos durante la crisis de 2019 y la represión posterior. En cambio, algunos sectores de la oposición han advertido sobre un posible uso político del sistema judicial.
La audiencia cautelar será determinante para establecer si Murillo deberá cumplir detención preventiva mientras avanza el proceso, o si se le conceden medidas sustitutivas.







