
El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, se pronunció públicamente este martes tras la decisión judicial que determinó modificar su situación legal en el caso conocido como “Golpe I”. El fallo establece que Camacho deberá cumplir detención domiciliaria, mientras que Marco Pumari, también implicado en el proceso, fue beneficiado con libertad irrestricta.
A través de una publicación en sus redes sociales, Camacho calificó el fallo como un avance significativo en su búsqueda de justicia, atribuyendo este “primer paso hacia la libertad” al respaldo del pueblo boliviano que, según afirmó, se expresó en las urnas durante las elecciones judiciales de diciembre pasado.
“Este primer paso hacia la libertad se lo debo a nuestro pueblo que en diciembre pasado, con el voto, eligió a representantes de la Justicia que hoy empiezan a recuperar el estado de derecho”, escribió.
En su mensaje, el gobernador también agradeció a Dios, a su familia, a su equipo de abogados, a sus colaboradores y, en particular, al pueblo cruceño por mantenerse firme en la defensa de los principios que sostiene su proyecto político.
La audiencia forma parte del proceso penal que investiga los hechos de 2019, cuando la salida del expresidente Evo Morales del poder dio lugar a una crisis institucional que aún genera divisiones políticas y judiciales en el país. Camacho, uno de los principales líderes cívicos durante ese periodo, enfrenta cargos relacionados con presuntos actos de conspiración y terrorismo.
La resolución judicial, que contrasta con el régimen de detención preventiva que el gobernador cumplía desde su aprehensión en 2022, representa un giro en la dinámica del proceso. Sin embargo, sus restricciones aún le impiden retornar plenamente a sus funciones en la Gobernación de Santa Cruz.
El caso sigue generando repercusiones en distintos sectores del país, en un contexto político marcado por tensiones entre el oficialismo y la oposición, así como por crecientes cuestionamientos al sistema judicial boliviano.







