El vocero de Alianza Libre, Tomás Monasterio, presentó una fuerte denuncia pública a través de sus redes sociales, afirmando que “un narco condenado logró meter a su hija como candidata… en las narices de Samuel”. En su mensaje, Monasterio aseguró no tener jefes ni patrones, y manifestó que prefirió guardar silencio para no sumarse al ruido de la campaña, pero dejó claro que no se retracta de sus palabras.

“Dije lo que los cobardes callan”, sostuvo, y cuestionó la “guerra sucia” de quien, a su juicio, prefiere llamar ante casos de corrupción vinculados al narcotráfico. “Sucia es la política que calla cuando el poder huele a cocaína”, enfatizó.

Monasterio afirmó que no necesita permiso para decir la verdad y que no pedirá disculpas por haber denunciado primero esta situación. Su publicación ha generado reacciones y ha elevado el debate sobre la presencia de casos de narcotráfico vinculados a candidaturas políticas y la ética en las campañas electorales.