Después de 20 años Bolivia entera vivió nuevamente un Debate Presidencial, lamentablemente el encuentro arrojó más inciertos que luces en la expectativa de la población.

1. 𝙏𝙚𝙢𝙖𝙨 𝙀𝙘𝙤𝙣ó𝙢𝙞𝙘𝙤𝙨: Ninguno de los candidatos habló sobre las verdaderas causales que están generando un declive estrepitoso en la economía del país, como el Narcotráfico, el contrabando, el lavado evidente y excesivo de dinero emanado de los dos anteriores elementos mencionados. A ello suma la necesidad de una verdadera reforma judicial y la mejor atención a la biotecnología. Las propuestas y cuestionamientos entre sí fueron muy generales, sin la mínima intensión de ahondar en estos temas.

𝘕𝘢𝘥𝘪𝘦 𝘴𝘦 𝘢𝘯𝘪𝘮ó 𝘢 𝘱𝘪𝘴𝘢𝘳𝘴𝘦 𝘭𝘢 𝘮𝘢𝘯𝘨𝘶𝘦𝘳𝘢.

2. El alcalde Jhonny Fernández y candidato a las presidenciales se mostró desmarcado del contexto específico de cada uno de los espacios que brindó el debate y que no dejó de ser un buen escenario para mostrar el mejor perfil de su candidatura, sólo se abocó a realizar muecas o gestos sobre los panelistas y mostrar una y otra vez fotos de los candidatos con personajes políticos cuestionados.

3. Pese a su cuestionada gestión como parte del Movimiento Al Socialismo – MAS y haberse pensado que no estaría en buena posición en el debate debido a, insistimos, muchas irregularidades con el actual gobierno nacional, Eduardo del Castillo mostró tranquilidad, madurez y coherencia en la mayoría de los cuestionamientos y propuestas que presentó en el escenario. Los candidatos con mayor experiencia y mejores jugadas en la arena política, permitieron que Del Castillo ni se preocupara por los dardos que estos pudieran lanzarle, la viveza del candidato del MAS de haberse nutrido de estadísticas y antecedentes políticos, sean ciertos o no, lo libró fácilmente de los cuestionamientos de los tibios y casi fríos adversarios, situación que ha sido muy cuestionada por muchos televidentes que siguieron de cerca el Primer Debate Presidencial después de 20 años, organizado por la Red Naranja.

4. 𝗔𝗻𝗱𝗿ó𝗻𝗶𝗰𝗼 𝗥𝗼𝗱𝗿í𝗴𝘂𝗲𝘇, 𝗲𝗹 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗮𝘂𝘀𝗲𝗻𝘁𝗲: Pudo haber aprovechado el gran debate para despejar incertidumbres que sobre vuelan sobre su candidatura pero, prefirió hacerlo en otro escenario y con menos audiencia y espectativa.

5. Samuel Doria Medina, uno de los favoritos en la intensión de votos lanzado días atrás por la propia Red Nacional que organizó el primer debate presidencial, tampoco supo vender su «charque», pese a las preguntas cómodas que le hicieron sus pares.

Finalmente, todos los candidatos a la Presidencial, resultaron tener antecedentes políticos negativos generados en anteriores gobiernos, por momentos cada uno sacó algunos «trapitos al sol» y eso quizás provocó que después del primer bloque del debate; bajaran los decibeles del encuentro.