
Luego de varias jornadas marcadas por hechos de violencia, la ciudad de Llallagua, en el norte de Potosí, amaneció este viernes bajo un fuerte resguardo de efectivos y vehículos militares. Las fuerzas armadas, en coordinación con la Policía, patrullan las principales calles y puntos estratégicos de la urbe, brindando una mayor sensación de seguridad a los habitantes.
La presencia militar responde a la necesidad de restablecer el orden y prevenir nuevos incidentes, tras los recientes episodios de conflictividad que afectaron la tranquilidad de la población. Los vecinos de Llallagua han manifestado que, con este despliegue, se sienten más protegidos y esperan que la calma se mantenga en los próximos días.
Las autoridades locales y nacionales no han emitido aún un informe oficial sobre la duración de este operativo conjunto, pero recalcaron que la prioridad es garantizar la seguridad de los ciudadanos y restablecer la normalidad en la región.







