
Tras dos días de tensión y enfrentamientos, nuevos contingentes policiales arribaron a Llallagua para reforzar la seguridad en el norte de Potosí. Detrás de ellos, pobladores hartos de los bloqueos y la violencia atribuida al evismo se sumaron para resguardar la zona. La Policía mantiene operativos en los alrededores, mientras vecinos no bajan la alerta.







