En un nuevo episodio del contrabando de hidrocarburos, ayer en horas de la tarde, aproximadamente a las 16:30, personal de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y efectivos de la Armada Boliviana fueron atacados por contrabandistas de combustible en el río Mamoré, cercano a la terminal de Guayaramerín.

El incidente ocurrió cuando las autoridades intentaron decomisar bidones de gasolina y diésel que eran transportados de manera ilegal hacia territorio brasileño. Al verse sorprendidos, los contrabandistas emprendieron la huida cruzando la frontera, resguardándose en aguas brasileñas, fuera de la jurisdicción de las fuerzas bolivianas.

Desde el lado brasileño, los infractores lanzaron petardos, piedras y fragmentos de ladrillos contra la embarcación de la Armada Boliviana, además de amenazar con armas punzocortantes. La falta de jurisdicción impidió que los efectivos nacionales pudieran intervenir más allá de la frontera.

UN PROBLEMA RECURRENTE EN LA FRONTERA

El contrabando de combustibles en el norte de Bolivia es un problema persistente, agravado por la facilidad con la que los infractores cruzan el río Mamoré para evadir controles. Según informes oficiales, cada mes miles de litros de gasolina y diésel subvencionados por el Estado boliviano son desviados ilegalmente hacia Brasil, generando un perjuicio económico significativo y afectando el abastecimiento interno.

El Gobierno boliviano ha enfatizado la necesidad de reforzar la vigilancia fronteriza y fortalecer la coordinación con las autoridades brasileñas para frenar este delito que impacta tanto en la seguridad como en la economía del país.