En Argentina calentaron el debate por el enmallado que se construye en la frontera. El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán redobló las críticas contra Bolivia y consideró “ridículo” que La Paz se altere por la medida asumida por el gobierno de Javier Milei. El funcionario argentino dijo que Bolivia llena de “toneladas de droga todos los días” a su país “por acción o por omisión”. En La Paz hay críticas al gobierno de Luis Arce por minimizar la decisión de enmallar la frontera.

La decisión del Gobierno de Salta, que es apoyada por la administración de Javier Milei, de colocar un alambrado en la frontera con Bolivia sigue generando polémica. Ayer, Zigarán salió contra el gobierno de Arce por cuestionar la iniciativa argentina. “Nos llenan de toneladas de cocaína todos los días y no hacen nada”, aseguró el funcionario.

“Desde el 9 de diciembre (de 2024), Bolivia brilló por su ausencia. Flashearon a Donald Trump”, comenzó diciendo Zigarán en una entrevista a la radio argentina Futurock en relación al muro que el presidente de Estados Unidos construyó en la frontera con México en 2017, durante su primer mandato. La decisión del gobernador salteño, Gustavo Sáenz, está avalada por la gestión de Milei como parte del denominado “Plan Güemes”, que impulsa el Ministerio de Seguridad del vecino país.

Aguas Blancas es una pequeña localidad argentina que está al frente del municipio de Bermejo, en Tarija. En ese poblado la totalidad de las personas se dedican al comercio informal que llega desde Bolivia. Ahí viven muchos de los llamados bagayeros, que son los que pasan la mercadería ilegal de un lado a otro de la frontera entre ambos países.

El interventor de Aguas Blancas justificó ayer la instalación de un alambrado olímpico a lo largo de los 200 metros que existen entre la terminal de colectivos y la oficina de Migraciones local, frente al río Bermejo. “Hace un mes Bolivia, por una cuestión de que se le disparaban precios internos (porque los argentinos iban a comprar en esa zona) militarizaron dos días la frontera”. Y agregó: “Lo que ellos hagan de su lado no interfiere con lo que nosotros hagamos en el nuestro”.

Licitación pública

Pese a que se trata de un cerco lineal con alambrado olímpico y columnas próximas, la obra amerita una convocatoria pública, según la norma argentina. Al respecto el interventor de Aguas Blancas señaló que se trata de un alambrado de 200 metros, la cual contará con 3 puertas de acceso para el uso de fuerzas de seguridad con un plazo de 70 días corridos para la construcción.

Esta obra se realizará en el marco del Plan Güemes. Responde a un acuerdo entre el Gobierno nacional y provincial para proteger las vías legales de ingreso desde Bolivia. Según Zigarán, el tránsito irregular en esa frontera derivó en un mercado informal donde hay personas que para evitar los controles migratorios pagan 500 pesos argentinos por persona y cruzan por pasos clandestinos. Con el alambrado se busca evitar esto. “Por esas casas cobran 500 (pesos argentinos) de ida y 500 de vuelta, y ahí es donde se arma el lío, porque además de pasar de forma ilegal denuncian a los gendarmes y prefectos”, relató el funcionario.

Milei felicitó a las ministras argentinas de Seguridad y de Capital Humano, Patricia Bullrich y Sandra Pettovello, respectivamente, así como al gobernador de Salta por su “excelente trabajo” de seguridad, confirmando los planes de construir un “cerco” en la zona para “encauzar el control fronterizo”.

Sobre este cerco enmallado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia anunció que “solicitará a través de los canales diplomáticos la información sobre este tema para emprender las acciones que correspondan”. Luego advirtió que “cualquier medida unilateral puede afectar a la buena vecindad y convivencia pacífica entre pueblos hermanos”. Ese mensaje se emitió por los canales oficiales de Cancillería.

Acerca de ese comunicado, Zigarán lo calificó como “completamente desubicado” y pidió a la gestión de Arce trabajar más contra el narcotráfico. “El gobierno de Bolivia, por acción u omisión, nos llena de toneladas de cocaína todos los días y se alteran por un alambrado de 200 metros. Es ridículo. No vemos que haya la misma intensidad que le ponemos nosotros para la lucha contra el narcotráfico. La narco frontera se corrió unos 300 kilómetros dentro de Salta y nosotros queremos volver a correrla con los límites con Bolivia”, dijo el interventor.

Cuando se le preguntó sobre el impacto del corrimiento de la frontera con Bolivia sostuvo que, antes del Plan Güemes, en Salta se “vivían escenas de sicariato, mexicaneadas, degollados, decapitados, acuchillados, ejecutados y atados con precintos”.

Lejos de bajarle el tono al tema, Zigarán insistió directamente contra el gobierno de Arce por la problemática del narcotráfico en esa zona. “Nos llenan de toneladas de cocaína todos los días y por más que dialogues, o no, no hacen nada. Que se alteren por un alambrado de 200 metros es ridículo”. sostuvo.

Ante la pregunta de si realmente pensaba que el ingreso de la droga al país era responsabilidad de Bolivia, insistió: “Sí, por acción o por omisión, porque ellos también tienen que controlar la frontera”. El funcionario, sin embargo, no habló sobre el trabajo que hacen en Argentina para evitar el asentamiento de mafias en el norte argentino o las políticas públicas para disminuir el consumo de drogas en su país.

En La Paz, la oposición cuestionó la respuesta boliviana por la acción argentina. El diputado Gustavo Aliaga, diplomático y de filas de Comunidad Ciudadana (CC), criticó que el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, haya minimizado el tema y dijo que este asunto deteriora las relaciones con Buenos Aires.

“Los bolivianos van a trabajar a las zafras que hay en el norte de Argentina, tomates, uvas, flores y con esto (enmallado) se les está quitando a los bolivianos esa posibilidad. Nuestra relación está totalmente quebrada, esperemos que el presidente (Luis) Arce entienda que la relación con Argentina es con la que más se ha perdido”, dijo el diputado Aliaga.

Aliaga añadió que de no reconstituir las relaciones entre ambos países Bolivia estaría a un paso de repetir lo que sucede en la frontera mexicano-estadounidense, con muros de concreto de por medio.

“El presidente (Arce) no ha tenido la gentileza de recibir la credencial del embajador argentino, esto es un acto de desprecio, ha recibido a todos menos a la embajadora argentina, ella quería presentarse, pero, el presidente no la recibió entonces hay una actitud muy extraña del presidente”, recordó el legislador.

Mientras, el embajador de Bolivia en Argentina, Ramiro Tapia, afirmó que no se tuvo una “reunión de fronteras” y no recibieron una nota formal sobre la decisión argentina de enmallar la frontera. El diplomático añadió que se enteró de la situación a través de medios de comunicación.

“En los últimos años Bolivia es quien más combatió el narcotráfico, mejor si lo hacemos organizadamente compartiendo estos problemas y no era correspondiente señalar que con un alambrado van a frenar algo”, aseguró el embajador Tapia.

Las relaciones entre Bolivia y Argentina están desgastadas desde la llegada de Milei.

El norte de la provincia de Salta, a la altura de la localidad de Aguas Blancas, se ha convertido desde hace años en una zona caliente por el contrabando de mercadería y el tráfico de drogas. De hecho, estas son dos de las principales actividades económicas del departamento de Orán. Estas zonas argentinas limitan con Bermejo, donde también hay presencia de mafias.

En el río Bermejo, que es el límite natural entre Bolivia y Argentina en esta zona, hay gomones que son utilizados por los bagayeros para cruzar por los pasos clandestinos cuando las aguas del río están crecidas. Las personas que se dedican a esta actividad se encargan de ingresar a Argentina mercadería ilegal, principalmente desde la ciudad de Bermejo. Luego, los productos son vendidos en distintas ferias del vecino país.

La jornada laboral de los bagayeros comienza a las cuatro de la mañana, momento en que cruzan a Bolivia donde los esperan lo que ellos llaman “patrones”, quienes les entregan los bultos con ropa, zapatillas, juguetes u otros productos. No obstante, es habitual que los narcos también utilicen esta modalidad irregular para ingresar droga a la Argentina. Muchos bagayeros desconocen los productos que van a trasladar al lado argentino.