
En un curioso y emotivo gesto de sacrificio, Reynaldo Quispe, un conductor de minibús del municipio de Coripata (Bolivia), decidió poner las necesidades de su trabajo por encima de su celebración personal. Mientras sus familiares lo esperaban para festejar su cumpleaños, él optó por hacer fila en una gasolinera para asegurarse de que su vehículo estuviera completamente abastecido.
«Decidí primero hacer fila para cargar el tanque de mi minibús, porque sin gasolina no puedo trabajar. El cumpleaños puede esperar», comentó Quispe, quien, tras llenar el tanque, sopló la vela en su vehículo y celebró de manera única. Entre sus deseos de cumpleaños, destacó la esperanza de tener un año con mejores condiciones para su negocio y poder seguir brindando el servicio a la comunidad.
Este particular episodio refleja la realidad de muchos conductores y transportistas, quienes enfrentan serias dificultades debido a la escasez de combustible en diversas regiones del país. A pesar de la situación, Quispe no perdió el sentido del humor y compartió con sus seres queridos un momento tan peculiar como significativo.







