
Los hospitales públicos de todo el departamento se encuentran este miércoles con las puertas cerradas debido al paro de 24 horas convocado por el Sindicato de Trabajadores de Salud Pública en apoyo a sus colegas del Banco de Sangre, quienes protestan por despidos injustificados.
A pesar del llamado a suspender las actividades, numerosos pacientes se han acercado a los centros de salud buscando atención médica, encontrándose con largas filas y la desolación de un sistema sin personal.
«Es lamentable que esto suceda», expresó un paciente del hospital San Juan de Dios. «Uno viene aquí porque está enfermo o necesita una cirugía urgente, y que nos hagan esto es realmente triste», añadió.
La indignación también se hizo presente entre los adultos mayores. «Si no quieren trabajar, que renuncien y den paso a quienes sí quieren hacerlo», manifestó un señor que esperaba atención en el mismo hospital.
Los trabajadores de salud informaron que, durante el paro, solo se estarán prestando servicios mínimos en los laboratorios y áreas de emergencia, dejando de lado la atención en consulta externa.
EL DEBER







