El expresidente de Bolivia, Evo Morales, ha negado rotundamente las acusaciones de estar detrás de una indemnización de 1,9 millones de bolivianos. Morales afirma que la inhabilitación que sufrió en 2020 para ser candidato al Senado fue tergiversada y que lo que busca no es dinero, sino la habilitación para postularse.

Morales ha recordado los antecedentes de su inhabilitación en 2020 y ha basado sus argumentos en la sentencia constitucional 987/2021 del 18 de marzo de 2021, que declaró inconstitucional su inhabilitación e instruyó un resarcimiento económico. Sin embargo, en respuesta a esa sentencia, Morales ha rechazado el pago de dinero por daño económico.

El expresidente Evo Morales también ha expresado su intención de evitar que el TSE vuelva a inhabilitar a un candidato en el futuro y persigue procesar y sancionar a los «cinco vocales» responsables de su inhabilitación en 2020. Además, ha manifestado su intención de limitar la renta vitalicia a dos salarios mínimos si llega nuevamente a la presidencia.