En el contexto del conflicto por la Asamblea de Derechos Humanos (APDHB), el juez de sentencia penal primero de La Paz determinó que Amparo Carvajal ha sufrido violencia psicológica y amenazas por parte de Édgar Salazar, a quien le ha ordenado que deje los amedrentamientos bajo advertencia de remitirlo a la Fiscalía.

“Se dispone que Édgar Salazar Limachi se inhiba de realizar estos actos de amedrentamiento evocados por la accionante y se prohíbe continuar con estos actos de hostigamiento y amedrentamiento en contra de la indicada ciudadana”, resolvió el juez en el marco de una Acción de Libertad.

El recurso de Carvajal se presentó para resguardar sus derechos mientras realiza una vigilia en la terraza de la APDHB, en demanda de recuperar ese predio que fue tomado por afines a Salazar hace más de un mes.

La autoridad judicial señaló que Carvajal merece doble protección al ser mujer y de la tercera edad, pero sufre violencia por hechos como la instalación de parlantes usados para hostigarla en su vigilia.

Señaló que se ha llegado al convencimiento de que Carvajal sufre violencia y se le vulnera su derecho a la salud. Además, se tomó en cuenta que Salazar no se presentó en la audiencia para dar su versión.

El juez advirtió que de continuarse con el amedrentamiento a Carvajal, se verá obligado a remitir los antecedentes al Ministerio Público para su investigación.

En este conflicto, tanto Carvajal como Salazar reclaman la representatividad legal de la APDHB. La primera tenía el control de la sede de la entidad, pero en junio los afines a Salazar tomaron el predio.

El martes 11 de julio, la activista logró subir a la terraza de la sede, mediante una escalera. Desde entonces se mantiene en vigilia y sus seguidores denunciaron que sufre actos de violencia, con música con alto volumen de parlantes, además de gritos insultantes.    

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