
Cochabamba amaneció ayer sábado con un manto de nieve que vistió de blanco el Tunari. La nevada que dejó bellas postales de la ciudad llegó acompañada de bajas temperaturas y lluvias en la Llajta. Los productores del valle cochabambino aseguran que la precipitación de los copos blancos en la cumbre y las zonas altas de la Llajta augura una “buena cosecha”.
El temporal de nieve, que comenzó el viernes y se extendió hasta la madrugada de ayer, también se registró en los departamentos de La Paz, con énfasis en el norte paceño y los Yungas, además de Oruro y Potosí.
Producto de la intensa nevada, el tránsito vehicular registrado en las principales carreteras que unen estos departamentos fue suspendido temporalmente.
El sector de Confital, en la ruta Cochabamba-Oruro, fue uno de los más afectados. Entretanto, las vías que conectan la urbe con los municipios de Independencia, Cocapata y Morochata reportaron intransitabilidad vehicular, por el exceso de nieve que cubrió las vías.
Varios turistas aprovecharon la llegada de la nieve y ascendieron a la cordillera para disfrutar del gélido paisaje.
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