El presidente Rodrigo Paz anunció que los aportes obligatorios de los trabajadores a organizaciones sindicales, que actualmente suman alrededor de 18 millones de dólares al año, podrían pasar a ser voluntarios. Según explicó, estos recursos, que provienen directamente de los salarios, se han utilizado en el pasado para financiar movilizaciones que afectan la estabilidad democrática del país.
“Quien quiera aportar para que un dirigente lo represente, que lo haga, pero no debe ser obligatorio”, señaló Paz. Además, destacó que cualquier aporte voluntario deberá ser transparente y supervisado, garantizando el control sobre cómo se utiliza el dinero.
Durante la inauguración del Año Judicial 2026, el mandatario cuestionó que mientras la justicia solicita mayores recursos, los dirigentes sindicales se han beneficiado del Estado durante décadas. Reveló que 50 líderes sindicales perciben en conjunto 18 millones de dólares al año, cifra superior al presupuesto de 213 municipios del país. “Esto es injusto y demuestra cómo algunas organizaciones han secuestrado al Estado”, afirmó.
Paz aseguró que no dará marcha atrás frente a las movilizaciones y criticó la reciente protesta de la Central Obrera Boliviana bajo el lema “Bolivia no se vende”. Según el presidente, el país ya enfrenta una crisis económica y carece de recursos estratégicos como gas y litio, por lo que “Bolivia ya fue vendida”.
El jefe de Estado también destacó la necesidad de aumentar el presupuesto judicial y fortalecer la independencia de las instituciones, señalando que la transparencia y la rendición de cuentas son esenciales para recuperar la confianza de los ciudadanos.
