
Durante un encuentro con los regantes de Cochabamba, el presidente Rodrigo Paz criticó la forma en que los anteriores gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) destinaron recursos públicos a obras que —según afirmó— respondían más a intereses políticos que a verdaderas necesidades económicas.
“Ya no más museos, ya no más canchitas. Gracias por las que hicieron, pero ahora la platita, la poca que tengamos, es para producir”, expresó el mandatario, remarcando que su administración priorizará proyectos productivos antes que infraestructura simbólica.
Paz ejemplificó sus cuestionamientos recordando que el museo instalado en Orinoca, en honor al expresidente Evo Morales, tuvo un costo aproximado de 8 millones de dólares.Aseguró que esta postura no responde a diferencias partidarias, sino a la obligación de enfrentar las consecuencias de una mala gestión: “Nos han robado la plata y nos han dejado sin energía y sin gas”, afirmó.
El jefe de Estado también hizo una comparación temporal para remarcar el desafío que enfrenta su administración: “Ellos gobernaron 7.300 días; nosotros recién llevamos 20”, señaló, enfatizando que su gobierno opera “con menos gente y haciendo lo mismo”, en busca de mayor eficiencia para el país.







